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† Oración a la Divina Misericordia | 【 Coronilla Completa 】

Recitar la oración a la Divina Misericordia es una forma de expresar reverencia a Jesucristo por su acto de clemencia hacia los pecados de la humanidad. El Salvador misericordioso nos otorga su ilimitado favor, y en respuesta, le dedicamos estas plegarias de misericordia.

Oración de la Coronilla de la Divina Misericordia

Debes tomar el Santo RosarioWhen praying the Chaplet of Divine Mercy, in each of the beads where you typically recite a Our Father, you will pray the following:

“Padre Nuestro, amado y Eterno, toma el control de mi Cuerpo, de mi Sangre, de mi Alma y haz en mi tu obra. Cúbreme con la sangre de Cristo para estar salvo lléname de la misericordia con la que Cristo deseó mi salvación
Perdona, ¡oh Dios maravilloso! Mis pecados y los de todo el mundo”

Next, in the rosary beads that pertain to the recitation of the Hail Mary, you will need to utter the following:

Por el fervor de Cristo y su amor sin fin, ten compasión de mí, de mi familia y de todos aquellos que te adoran y reconocen como el único Dios verdadero.

Para concluir la coronilla a la divina misericordia, deberás repetir la siguiente oración tres veces consecutivas.

«Beloved God of glory and virtue, Holy Strong, Holy Immortal, have mercy on us and the whole world»

Oración de la divina misericordia a las 3 de la tarde

¡Oh Dios celestial de infinita misericordia!, protector de gloria sin límites
Tu misericordia es un anhelo para toda la humanidad, padre eterno
Llena al mundo con tu compasión ¡Dios mío! Te lo imploro
Ten misericordia de los pecadores y compasión con los desdichados
Bríndanos la luz para guiar nuestros pasos en las oscuras tinieblas

¡Oh Padre misericordioso! Escucha esta plegaria de súplica con compasión.
Father, you are aware of the misery of every being, you have the ability to fill their soul
Te rogamos que nos colmes de tu gracia y que nunca nos abandones
¡Amado Señor!, monarca de compasión, te pedimos que perdones nuestras faltas y transgresiones.
Realiza tus designios en nuestro camino y guíanos para actuar correctamente.

Señor, el mundo te honra y admira como el único Dios
Nos sentimos afortunados, Señor, por tu poder ilimitado y tu amor incondicional.
Tú que nos amas a cada uno por igual, cuídanos de las garras de lo maligno
Indícanos la ruta correcta para alcanzar nuestra redención
God, I also ask that you may open the eyes of those who have not yet accepted you
En ti, mi amado padre, deposito mi confianza, ya que eres fuerza, iluminación, honor y compasión. Así sea

Historia de la Divina Misericordia

La narración de la Divina Misericordia tiene sus orígenes en el periodo en que la gente polaca se vio obligada a mudarse debido a las consecuencias de la Segunda Guerra Mundial. De hecho, esta veneración fue introducida previamente a dicho conflicto cuando santa Faustina Kowalska, una religiosa de Polonia, experimentó una comunicación con Jesucristo.

La conversación entre Santa Faustina Kowalska y Jesús fue registrada en forma de diario en un libro escrito por la monja y su confesor, el Beato Michał Sopoćko. Esta obra, conocida como «Apóstol de la Misericordia», se difundió entre la población polaca y, a medida que ésta se desplazaba por Europa y el mundo, los seguidores cristianos comenzaron a propagar esta devoción.

Fue en el año 2000, durante el mes de Abril, cuando el líder máximo de la iglesia Católica, el Papa Juan Pablo II, respaldó este culto que ya ganaba numerosos seguidores que valoraban su carácter de misericordia divina. La formalización de esta costumbre tuvo lugar con la instauración de la «Celebración de la Divina Misericordia», la cual tiene lugar el primer domingo después de la festividad de la Pascua.

Fiesta de la Misericordia

Los devotos seguidores del cristianismo que pertenecen a la iglesia
Católica, conmemoramos la Fiesta de la Misericordia el primer Domingo después de
la celebración de la Pascua de la resurrección. Según la costumbre, aquel
que reciba la comunión durante esta festividad recibirá el perdón de sus pecados.

En resumen, según lo expresado por Santa Faustina Kowalska, cualquier persona que se confiese durante la celebración de la Divina Misericordia será absuelta de todas sus faltas y transgresiones, lo que le permitirá evitar ser juzgado en el purgatorio. Esto se denomina indulgencia plenaria.

Según los escritos del «Mensajero de la clemencia» Jesús le comunica a Faustina Kowalska que la Celebración de la Clemencia tiene que ser un momento para conectarse con la fe y restablecer la relación con Dios, ofreciendo a cambio el perdón de nuestras faltas y la liberación de cualquier carga de culpa.

Por qué Rezar la Oración a la Divina Misericordia

Rezar la oración de las tres de la tarde en honor a la Divina Misericordia conlleva muchas bendiciones. Jesús nos asegura la paz espiritual, el perdón de los pecados y la sanación si somos fieles y recitamos la oración con devoción sincera.

La principal garantía de Cristo para aquellos que recen al Señor de la compasión y para aquellos que conmemoren el «Día de la Misericordia Divina» es la «indulgencia total», lo que implica el perdón de los pecados y faltas cometidos, permitiendo así que nuestra alma se libere de cargas y se disponga a recibir plenamente las bendiciones de nuestro Dios celestial.

Asimismo El Rosario de la Divina MisericordiaEs una adición ideal, ya que nos asistirá en mantener comunicación con nuestro Creador.

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